domingo, 15 de agosto de 2010

Reivindicación Invernal

Todos hablan del frío. Todos lo critícan, lo culpan, lo vilipendian, lo juzgan, lo censuran.  Pero...no es un buen punto de inicio para una conversación con un/a _interesante_desconocido/a? No es un excelente rompedor de hielo? El frío, gran catapulta de relaciones.

Como sabemos existen un montón de actividades que se pueden llevar a cabo en un clima glacial: reunirse a la vuelta de la estufa (y si es de leña muuucho mejor), reunirse a la vuelta de la estufa para tomar algo espirituoso (y si no hay estufa no importa), comer una apetitosa buseca, feijoada o mejor conocida como "poroteada" con 12.325 calorías por cucharada, hacer  fondo blanco de chocolate caliente con merengue y todo, posicionarnos bajo una pila de frazadas hasta perder la respiración, y la perferida de toditos  nosotros: cucharear, cucharear y cucharear hasta el hartazgo. Gran invento del invierno si los hay. Acostarse con todas las extremidades casi entumecidas y recibir instantáneo calor humano es algo indescriptible. 

Las pantuflas, la bolsa de agua caliente (que casi extinta está siendo reemplazada por la de gel o semillitas), las botas, los calentadores, las orejeras y hasta el gato en la falda (tómese como quiera).

Que el invierno es largo, que venga de una vez la primavera (y sus alergias), el verano (y sus olas de calor) y la marencoche. Y el señor invierno qué? Nadie le da los créditos que bien merecidos se los tiene. Por algo es la estación "más larga" y se la re banca loco! 


Es de noche y obvio, hace frío como lo ha hecho en los últimos 4 meses. Aprovecho la estación y mientras me acurruco en el sillón, un líquido espeso calienta mi garganta y todo el resto lo acompaña.

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