Tan distintos pero complementados. Tan diferentes pero juntados, por motivos desconocidos, quizás sin sentido o hasta incoherentes, pero unidos al fin.
Será por eso de que “los opuestos se atraen”. Nunca lo concebí, y menos para mí. Es que me tomó por sorpresa, me agarró sin defensas, y cómo resistirme? Aunque no fuera el príncipe de los cuentos, el ideal en mi mente, y aunque tuviera que abandonar todo preconcepto.
Tantos protocolos, exigencias y pretensiones… para que? En un abrir y cerrar de ojos fueron desechados sin más ni más. Siempre dije que la imagen lo es todo, y lo sigo sosteniendo, sólo que ahora priorizo lo de adentro, apuesto al sentimiento. Porque esto va en serio, y eso es lo que más temo, porque todo lo que siempre proyecté, planifiqué y soñé se puede materializar, transformar en verdad, ser mi realidad. Y es ahí cuando vacilo, flaqueo y retrocedo. Es que me imagino ese despegar, la evolución, el corte del cordón. Y da miedo, y no solo por ser algo nuevo sino con alguien opuesto, casi contrario aunque real, sin vueltas ni contradicciones ni objeciones: cable a tierra.
El que me recuerda que nada es fácil, que hay que pelearla, lucharla, remarla. Que la vida cuesta y hay que saber llevarla. No se achica, la enfrenta y la revienta. Cuánto para enseñarme, para ayudarme a crecer. Y de eso se trata, de encontrar la otra parte, el que te guíe y te cuide.
Igual somos distintos, de mundos diferentes y antítesis en nuestras vidas. En pocas cosas coincidimos y en dos estamos plenamente de acuerdo: el querer seguir juntos e intentar estar mejor.
22 de Agosto de 2008
22 de Agosto de 2008
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