jueves, 17 de junio de 2010

Asesino

Asesino! Mataste al poeta que existía en mí. Lo azotaste, torturaste hasta ahogarse. Se asustó y se escondió. Le cuesta salir, le aterra la gente, como a mí.
Le teme al dolor, a la pérdida, la solitud, el abandono, la frustración. Como a mí.
Pero no debe olvidar que de eso vive, ese es su alimento, su combustible, la materia prima de sus obras.

Como ahora, necesita estar aislado para producir, pero enseguida reclama compañía. No la tiene, no la encuentra. Se desalienta.
Y el culpable es ese asesino, homicida de ideas, inhibidor de esperanzas, condenador de sueños.

Poco a poco ese incipiente poeta vuelva a aparecer, buscando algo más que una desolada realidad que lo inspire a dejar su escondite. Lo hace a la defensiva, temiendo por su vida, porque sabe que a la vuelta de cada esquina no falta ese alguien que te robe la alegría. El asesino de mis fantasías.

25 de Abril de 2008

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Be nice.