sábado, 1 de mayo de 2010

Cómo Cruella

A vos te hablo...sí a vos pichón de mala persona, y no porque no seas realmente una mala persona, sino porque no llegás a ser lo segundo. Suena cruel no? Acaso soy muy yegüa, vil (como Cruella), malévola (como una bruja), inmunda (siempre me gustó esa palabra), muy muy mala??? y sí, lo soy (mwajajjaja)...y te aclaro que puedo fácilmente superar los límites de la maldad (paaa sonó re a culebrón colombiano).
Es que cuando se trata de mis posesiones, de mis dominios, saco las garras y arremeto. Es territorio y lo marco cuál perro. Y no me importa nada, pierdo el control de mi sensatez, de mi sentido común, y mi alma bondadosa sale a dar una vuelta y vuelve siendo menos piadosa. 

No soy ni cerca una asesina, una psicópata o esquizofrénica, pero cuando se trata de mi hombre estoy de cara pintada y prepara en la trinchera, y nada me para. 
Y es que me costó mucho encontrarlo para que venga una hetaira y así como bobeando se lo quede. No se trata de baja estima ni de inseguridad, eso es cualquiera, mi instinto animal despierta y me pone inquieta...y te lo digo sin más vueltas: ese macho que pretendés, ya tiene dueña.

1° de Mayo de 2010.






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